
Origen del pepino
El pepino, Cucumis sativus, proviene de una planta herbácea perteneciente a la familia de las Cucurvitáceas, a la cual también pertenecen otras frutas como el melón, el calabacín o la calabaza. Esta familia se distribuye principalmente por zonas cálidas, y sus plantas se caracterizan por ser trepadoras anuales así como por ofrecernos grandes frutos que podemos consumir.
La planta del pepino es originaria de la India, donde se explotó en áreas cercanas al mar mediterráneo. De hecho, en Egipto fue un producto tan importante que se utilizó tanto en alimentación como para la belleza, pues se utilizaban remedios a base de pepino para embellecer la piel. Desde ahí, su producción se fue ampliando hacia Grecia e Italia, quienes poco a poco fueron introduciendo el pepino en el resto de Europa. Finalmente, el pepino fue introducido en América de manos de quienes conquistaron el Nuevo Mundo.
¿Qué aporta esta hortaliza a nuestra salud?
El pepino se trata de una hortaliza que, como todas las demás, está compuesto en su mayoría por agua. Por el contrario, los niveles de hidratos de carbono son prácticamente nulos, por lo que se trata de un alimento bajo en calorías y muy recomendado en dietas. Además de este beneficio para la salud, el pepino cuenta con una gran cantidad de fibra y vitaminas A, B2, B6, C y E. Por tanto, se trata de un alimento importante para ayudar a combatir muchas de las enfermedades relacionadas con la carencia de cualquiera de las vitaminas nombradas. Así pues, esta hortaliza es beneficiosa para la vista, la piel, el pelo, los huesos y, además, regula el funcionamiento del sistema inmunológico. Por otro lado, el pepino contiene minerales como el potasio, el fósforo y el magnesio, por lo que ayuda al buen funcionamiento del sistema nervioso y muscular.
En lo referido a la salud y belleza de nuestra piel, se trata de un ingrediente con alto poder antioxidante gracias a su contenido en vitamina C, por lo que ayuda a estimular a nuestras células productoras de colágeno. Además, contiene aceites esenciales que hidratan y reparan la piel, por lo que es un elemento apropiado para tratar quemaduras solares y pieles secas. En cuanto a las propiedades cosméticas propiamente dichas, podemos decir que el pepino tiene cualidades astringentes, refrescantes y antiinflamatorias. Es por ello que ayuda a controlar el exceso de grasa en la piel así como la aparición de espinillas. Además, suaviza el rostro disminuyendo las manchas en la piel. Por otro lado, previene y reduce las arrugas de la piel y ayuda a desinflamarla, por lo que aplicado sobre el rostro se verá rejuvenecido.